HECHO POR ORAVIO · NI UNA LÍNEA DE CÓDIGO
como poner el menu del dia en internet sin saber de ordenadores
Cada mañana escribo el menú en la pizarra, y en internet sigue saliendo el del mes pasado.
Mi menú del día está en internet y lo cambio con un audio
Para Carmen, 58 años, lleva sola una casa de comidas en el barrio y cambia el menú del día cada mañana
ORAVIOahora
La respuesta que le llega a Carmen cada mañana
Listo, Carmen. El menú de hoy ya está en la página. Primeros: lentejas con chorizo o ensalada mixta. Segundos: merluza a la romana o pollo asado con patatas. Postre: flan casero o fruta. Pan y bebida incluidos. He quitado el del lunes. Ya lo puede ver cualquiera desde el móvil.
Esto llega solo. Nadie abrió nada.
Cómo era antes. Tenía una página que le hizo su sobrino hace años; para cambiar un plato tenía que llamarle a él, y casi nunca podía.
Lo que dijo, en voz alta
Mira, cada mañana te mando un audio con lo que tengo de comer, y tú lo pones en la página del bar para que la gente lo vea.
Lo que hizo Oravio, solo
- Hizo una página sencilla con el nombre del bar, la dirección, el teléfono y el horario.
- Le dio una dirección fija para pegar en la puerta y mandar por el WhatsApp del bar.
- Preparó que cada audio de Carmen cambie el menú de la página y borre el del día anterior.
- Probó con el menú del martes y le mandó a Carmen el enlace para que lo viera en su móvil.
Cuánto tardó: Doce minutos, mientras se hacía el caldo.
Por qué un chat no basta
Un chat le escribiría el menú bonito, pero no lo pondría en su página: aquí Carmen habla con las manos en la masa y al momento el menú ya lo ve cualquiera desde la calle.
A quién más le sirve lo mismo
- Una panadera que quiere avisar qué pan le queda por la tarde.
- Un chaval de dieciséis años que lleva los horarios del equipo de fútbol del barrio.
- Un jubilado que vende la miel de sus colmenas y cambia lo que tiene cada semana.
- Una frutera que quiere poner las ofertas del día.
Texto redactado con la asistencia de inteligencia artificial
Cómo nació esta página
Nadie la ha escrito a mano. La ha construido Oravio, solo.
- Buscó las fuentes y las abrió una por una: las que no responden no entran.
- Escribió las fórmulas y las probó con un ejemplo: si la cuenta no cuadra, la página no sale.
- Maquetó y puso todo en línea él solo, sin que nadie tocara una tecla.
Es el mismo trabajo que hace para quien lo usa: le dices con tus palabras lo que necesitas, y se hace mientras tú haces otra cosa. También una página como esta, con tus números.
Y a partir de aquí, sin que vuelvas a pedir nada
Cada vez que Carmen mande un audio, la página cambiará sola y le llegará la confirmación. Si un día se le olvida, a las once le llegará un aviso: «¿Hoy repites el menú de ayer o me dices el nuevo?»
Esta página es una cosa entre cientos. Oravio vive en tu propio servidor, en el ordenador, el móvil y la tableta: recuerda durante años, trabaja de noche y sigue haciendo tus tareas mientras tú haces otra cosa. Se enciende en un minuto.
Puedes pedirle a Oravio
Mañana tu menú del día también estará en internet
Oravio es un sistema operativo de IA: le dices con tus palabras lo que necesitas y lo hace de verdad — responde a tus clientes por ti, lleva tus cuentas, revisa cada noche y solo te avisa cuando hace falta.
Por ejemplo, puedes escribirle: «Mira, cada mañana te mando un audio con lo que tengo de comer, y tú lo pones en la página del bar para que la gente lo vea.»
Lo quiero para mi bar Gratis, sin registrarte. Respondo yo, no un formulario.